Un trabajo «estable», en el que gane «bien», que me dé «seguridad», en el mejor de los casos como funcionaria. Sí, eso es lo que quiero….

Y mi pregunta es no sólo para qué, sino qué precio estás dispuesta a pagar por ello… si es que realmente lo llegas a conseguir. Porque el que no da, no recibe. Normalmente quienes se deciden por un modelo así pagan con horarios interminables en ambientes a veces incluso tóxicos y unos 30 días de vacaciones al año. Poco más.

Conozco gente que lleva preparándose las oposiciones desde hace años. Gente a la que han despedido de su trabajo «estable», con un sueldo «bien» que después de 5-6-7 años sigue siendo igual y sin perspectiva de evolucionar. Es gente que no hace lo quiere sino lo que los demás quieren que haga.

Si tú no construyes tu sueño, alguien va a contratarte para que le ayudes a construir el suyo.

Dhirubhai Ambani

No existe un modelo ideal de trabajo para todos puesto que somos distintos. Eso está claro. Lo que sí que existen son las oportunidades para todos, o mejor dicho, para todos los que quieren reconocerlas y tomarlas. Eso requiere una cierta porción de valentía, pero conformarse con una situación que no te llena o incluso te hace sufrir lo merece, ¿no crees?.

Por eso, no me digas que sólo hay una opción. No me digas que esto siempre se ha hecho así, no me digas que tú no puedes hacer mas que eso. Todos estamos capacitados para dar un paso fuera de la machacada frase «la zona de confort».

Yo decidí empezar a dar más a los demás. Para tener más perspectivas, para desarrollarme y ganar lo más importante mi vida, la libertad: estar donde quiero, cuando quiero con quien quiero- y eso incluye el trabajo.

¿Precio? Enfrentarte a tus miedos y cero conformismo. Y sí, que a veces te miren como un bicho raro. ¿Resultado? Tú decides, tú creas, tú vives.

Ya sabes, si quieres dar el salto y unirte a la Revolución FRESH, habla conmigo.

Diana